El Packaging y los cambios demográficos

El nuevo paradigma del diseño de envase está enfocado en hacer la experiencia de compra y de consumo más placentera. Si el consumidor cambia, el envase también cambia.

Por eso los cambios en la sociedad deben impactar de lleno la planificación estratégica de los equipos de mercado que deseen conectar más profundamente con los consumidores.

Si había algo que podía hacer las batallas en las tiendas más complejas, eran los cambios demográficos.

Además de la diversidad de marcas, formatos, promociones, amplitud y profundidad de la oferta están los nuevos consumidores, con todo un mundo nuevo por descubrir, y los viejos y conocidos que son tan necesarios como los nuevos.

Para empezar a comprender las necesidades de quienes finalmente realizan las compras, es una buena idea echarle un ojo a los nuevos hábitos de consumo y cómo han cambiado las situaciones y lugares en los que los empaques se transforman en algo más que un mero contenedor.

Desde la comunicación, la usabilidad, la conveniencia, hasta el mismo descarte del residuo, o la reutilización, hay un vasto terreno por explorar.

 

1. Enfocarse en el consumidor

Entender las necesidades de los consumidores es el primer paso para comenzar a realizar mejoras en el diseño de empaques.

En general todos desean productos que estén alineados con sus expectativas, pero que también sean capaces de adaptarse a su estilo de vida. No todas las personas son iguales, por lo que es importante comenzar a examinar las grandes diferencias entre los grupos etarios que conforman el mercado actual.

Por un lado tenemos a los millennials, quienes traen la portabilidad de la tecnología al mundo de los empaques. Así como pueden estudiar o trabajar en cualquier lugar, el consumo de alimentos o bebidas ya no es sólo en el hogar o la oficina.

Para esta característica de los más jóvenes, los empaques pueden facilitar el consumo en una plaza o caminando por la calle.

Así como es importante estar atentos a las nuevas generaciones de consumidores, las marcas no deben olvidarse de losseniors, quienes todavía son la gran fuerza de consumo. Estas personas que están volviéndose mayores también necesitan mucho del diseño, de información presentada con mayor claridad y precisión, de funciones de fácil apertura y cierre en los envases, entre otros.

Help es una línea de medicamentos de venta libre que pone expresa la dolencia en lugar de comunicar el nombre científico del componente que aliviará el síntoma. Además, en envase funciona como un atractivo pastillero que invita a coleccionar todos como si fuese un artículo de moda más que un medicamento funcional.

 

2. La onda verde

Una característica de estos tiempos es la preferencia por productos frescos y alejados del mundo artificial que está tan asociado con los grandes productores industriales. A pesar de no tener muy buena imagen, los productos masivos son los que conforman la mayor parte de la oferta del mercado, y no sólo por ser producidos por una gran compañía son necesariamente de mala calidad.

Por eso mismo, el diseño de este tipo de productos debe tener una actitud honesta y contarle al consumidor lo que realmente está comprando. Esto puede ser mediante el uso de ventanas que permitan ver el contenido del envase, o bien leyendas informativas acerca de sus beneficios funcionales, o del origen de los ingredientes que lo componen.

Así mismo, el interés por el cuidado del medio ambiente abre todo un abanico de posibilidades para conectar con esta preocupación creciente en la sociedad. La utilización de materiales sostenibles, promover el segundo uso de los envases, la reducción de residuo, o el apoyo hacia iniciativas ecológicas son algunas de las maneras de recorrer el camino verde de los empaques.

Edamame vende granos de soja, un snack saludable, en envases hechos del deshecho de las vainas no comestibles que deja el producto. El diseño cubre la superficie con gráficos y texto contando el viaje de reciclaje de las vainas desechadas a los recipientes del próximo mes.

 

3. La individualidad del empaque

Entre las mega-tendencias demográficas que alimentan el desarrollo de nuevos productos o tipos de envases está la distribución de la población en un menor número de parejas casadas. Cada vez son más las personas que viven solas, el tamaño del hogar es más pequeño, y los hogares son más multi-generacionales.

Estos cambios demográficos están dando lugar a transformaciones en la dinámica del hogar y en conductas alimentarias, como hogares multi-comprador, más comidas para una sola persona, y muchas más ocasiones para el consumo de snacks. Para cumplir con estos requerimientos el racionamiento de la comida y asegurar su conservación para consumo posterior son algunas de las principales necesidades a satisfacer.

Así como el consumo de alimentos demanda empaques más pequeños, en la limpieza del hogar también se valoran los productos concentrados, que permiten ahorrar espacio y dinero. La superficie de los hogares se ha reducido notablemente, por lo que no son necesarias grandes cantidades para tener un ambiente limpio. Además, nadie quiere que las tareas del hogar quiten tiempo valioso que se puede invertir en disfrutar de la vida, por ese motivo todo lo que simplifique el aseo es más que bienvenido.

Los vinos XOG se presentan en vasos individuales contenidos en por un film termocontraíble que los mantiene unidos. El consumidor puede beber una sola copa mientras que el resto de porciones se conservarán en perfecto estado, algo que con un botella no sucede. Además de asegurar la frescura y calidad permiten poder consumirlos en cualquier situación sin la necesidad de contar con un sacacorchos ni copas para servir.

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